~ Ikinuku, survivor ~

Second part

Publicado por Li en 03/09/2009

*2 entradas en un día, porque yo lo valgo. Luego me paso 3 meses sin actualizar ^^U*

En fín, segunda parte de Oni no ryoujin (hace tanto tiempo que lo escribí? Oo) y que por su temática (+18) no es apta para menores. Quedáis advertidos; si seguís leyendo, es bajo vuestra responsabilidad.

Dedicado a todas las personas que aún no lo han leído, y que vivían engañadas pensando que era una chica decente xD

———————————————————————————————–

La tranquilidad del día era interrumpida por el rítmico golpeteo del shishi odoshi. El silencio de la noche estaba siendo quebrado por otro tipo de sonidos.

Gemidos, húmedos y placenteros, escapaban a duras penas de los labios de la chica. Manos hábiles recorriendo su cuerpo, alternando ritmo rápido y lento, para su mayor tortura.

El frío que se colaba por los resquicios de la puerta del jardín y los escalofríos de placer que recorrían su columna hacían que su piel se erizara, haciendo que su verdugo particular sonriera descaradamente.

Trató de nuevo deshacer los nudos de las telas  que le ataban las muñecas. Sus intentos fueron pronto parados por esas manos ajenas, mientras unos labios suaves y carnosos atrapaban los suyos, exigiendo atención, sin prisa, jugando con su lengua, al tiempo que esos dedos se deslizaban por su cuerpo, hasta pararse en la cintura, enredando en la última tira de koshi himo que aún mantenía el kimono pegado a su piel.

Suavemente, deslizando la última pieza de tela, los dedos largos y ágiles exploraban sin compasión cada trozo de piel, haciendo que la chica se retorciese de placer, levantando levemente las caderas tratando inútilmente de llamar la atención de su torturadora.

Con una sonrisa gatuna en su rostro, deslizó los dedos hasta enredarlos en el corto vello negro, rondando en círculos sin llegar a entrar, haciendo que su víctima lloriqueara.

Con deliberada parsimonia, fue introduciendo los dedos, de uno en uno, entrando y saliendo, rozando y estimulando, haciendo que la chica aumentara su propio ritmo moviendo las caderas, gimiendo sin control.

Casi, a casi estaba, rozando el estallido de placer… cuando la mujer se separó sin miramientos, dejando a la chica insatisfecha y desesperada.

Se inclinó levemente sobre ella, dándole un pequeño lametón en los labios, y con toda la tranquilidad se incorporó colocándose las prendas de ropa en su sitio.

Susurrando entre risas “la próxima piénsatelo mejor antes de venir con un arma bajo el obi” salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí, mientras la chica en el interior maldecía en su contra.

Escribe un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>